Cupuaçu, la nueva línea de cuidado corporal eco-responsable  de Klorane

No sé vosotros, pero yo la primera vez en mi vida que escuché la palabra “cupuaçu” fue en la presentación de la nueva línea corporal de Klorane. Así que, para que no os pase como a mí, os voy a contar qué es. Se trata de un fruto originario de la Amazonía al que bautizaron los indios de aquella zona uniendo dos términos: “copo” que significa “parecido al cacao” y “oazú”, cuya traducción sería “alto”; y es que el arbusto en el que brotan estos fotos es muy parecido al del cacao pero más alto. Como veis, no se complicaban mucho la vida poniendo nombres.

De este gran fruto, que pesa entre uno y dos kilos,  las poblaciones locales lo aprovechan prácticamente todo. Su corteza la emplean para realizar distintos objetos de artesanía y la pulpa (que al parecer es muy dulce) para elaborar postres y zumos. Y ahora, sus semillas, se utilizan para elaborar la nueva linea corporal de Klorane. ¿Y por qué? Porque los botánicos de la marca descubrieron que en el interior de estas semillas se encontraba una manteca muy nutritiva (hasta 1,5 veces superior a la de karité) con una composición única en activos grasos insaturados entre ellos los Omega 6 y 9, que proporciona a la piel una doble acción, ya que además de nutrir, hidrata intensamente. Gracias a los ácidos oleico y linoleico, esta manteca refuerza la barrera lipídica mientras que los ácidos araquídico y behénico impiden la perdida de agua.

 

Los extraordinarios beneficios del cupuaçu bio se encuentran en las 12 fórmulas que componen la nueva linea corporal de Klorane para adaptarse a todos los tipos de piel. Entre dichas fórmulas encontramos leches corporales nutritivas, leches hidratantes, geles de ducha, cremas de ducha y jabones en crema. Estas 12 formulas se dividen en 4 colecciones:

  • Fleur de Cupuaçu, la más concentrada en manteca de cupuaçu bio. Tiene un perfume floral muy sutil con notas de fresca y leche de algodón. Está recomendada para lograr una nutrición intensa en las pieles secas a muy secas.

Las otras tres colecciones sirven para todos los tipos de pieles:

  • Fleur de Hibiscus. Línea energizarte con aroma a flor de hibisco, madreselva, ponía y flor de la vid.
  • Eau de Yuzu. Con un perfume ultrafresco protagonizado por la notas de yuzu, neroli y musgo acuático.
  • Feuille de Figuier. Líneas vivificante con notas de higo, té y fressia.

Con esta nueva línea de cuidados corporales, Klorane pasa de ser una marca de champús naturales a convertirse en una firma de cuidados globales más allá de los productos capilares. Ellos, que llevan más de 50 años cuidando de la naturaleza, no han tenido que adaptarse a los tiempos para convertirse en una marca eco-responsable puesto que lo han sido desde sus orígenes.

Quizá muchos os preguntéis cómo llega Klorane a dar con ese fruto. Os cuento, los endobotánicos de la marca tenían el reto de encontrar un principio activo supernutritivo vegetal. Y pensaron en el Amazonas porque allí hay más de 390.000 millones de árboles de 16.000 especies distintas.  Cuando lo encontraron,la Klorane Botanical Foundation, puso en marcha un proyecto con las comunidades locales de la zona (en Tomé-Açu) para que comenzaran a cultivar cupuaçu de una forma diferente a la que lo hacían hasta ahora. Hasta hace 8 años, cuando llegó la fundación de Klorane a la zona, los habitantes de esa zona vivían básicamente de los cultivos intensivos de pimienta. Este tipo de cultivos, empobrecen mucho la tierra y cuando los agricultores veían que la tierra no daba más de sí se marchaban a otro sitio a hacer lo mismo. Debido a ese tipo de cultivos y a las talas indiscriminadas de árboles, la Amazonía está muy amenazada por la deforestación.

Cuando llego la fundación a Tome- Açu, les convencieron para que alternasen los cultivos de pimienta con los de cupuaçu y que además los hicieran de forma “bio”. En este tiempo les han enseñado a fertilizar los suelos y a diversificar y preservar los terrenos logrando proteger el sistema forestal amazónico. Además, y como curiosidad, os diré que los habitantes de esta zona están encantados porque Klorane les compra las semillas del cupuaçu (justo lo que ellos tiraban) pudiéndose quedar ellos con el resto que es lo que siempre han utilizado. O sea, que les pagan por algo que hasta ahora desechaban. Y, para terminar, os diré que estos productos utilizan un 50% de plástico reciclado, sus geles son biodegradables y se venden sin cajas y sin prospectos para minimizar el impacto medioambiental.

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