Mi último peeling, por Itziar Salcedo

Peeling facial

Me estoy pelando, y no solo de frío por aquello de que llevo cuatro días sin caldera, un mal tan común en invierno como los trancazos. No, es que me he hecho un nanopeeling inducido y vigilado. Y digo controlado y bajo prescripción médica, de la Doctora Espallargas (www.doctoraespallargas.es), porque yo me he pelado, sin previo aviso ni consentimiento por mi parte, muchas veces desde que vine al mundo. He mudado la piel con tantas repeticiones que ya ni las cuento. De niña era rosadita y lechona y no había verano en el que inicialmente la nariz y luego el resto de mi cuerpo se tiñeran de carmesí encendido primero y después se me mondara la epidermis entera, a tiras y por partes. De ahí que ahora sea un muestrario de pecas, nevus, lunares, puntos rubí y rojeces varias. He convivido años con mis diferencias cromáticas, sin pudor y sin vergüenzas, porque me gustan mis pecas, irregulares, chiquitas y uniformemente distribuidas. Lo que llevo fatal son las manchas intrusas, mucho más grandes y oscuras, los poros dilatados, las arruguitas de fatiga (las de expresión son parte de mí desde los 7 años) y, sobre todo, la tez de acelga mortecina y sin luminosidad.

purina

En principio, a mí lo de los peelings químicos me daban cierto no sé qué. Muy agresivos, muchos inconvenientes posteriores… pensaba. Hasta que a través de Purina Espallargas, comencé a adentrarme en el mundo de los nanopeelings, de los que te hacen a medida, de los que no te impiden seguir con tu vida y despojan, o al menos atenúan, a la piel del velo de inconvenientes propios de la edad, los hábitos de vida (soy fumadora) o los malos humos que flotan en los ambientes urbanos. Los nuevos peelings permiten al médico estético (bajo diagnóstico y con sabiduría), combinar diferentes principios activos (ácidos o no) en una receta magistral que se ajusta como un guante a las necesidades de cada piel. Se aplican en cinco minutos, en consulta, de donde sales con él puesto y que no tienes que retirarte más que con agua pasadas entre 6 y 8 horas. Si están bien formulados, no tienen por qué causar ni picores ni malestar irritante. A lo sumo, un cierto calorcito. Lo importante, en las 24 horas siguientes, es hidratar y nutrir la piel con un cosmético ligero como base y una crema más untuosa de postre.

Biotherm-Blue_Therapy-Serum_in_Oil_Night

Yo he utilizado dos sérums: Sensitive Skin para pieles sensibles de The Lab Room, durante todo el día, y Blue Therapy de Biotherm  por la noche. Y siempre, el Soin Complet D’Exception Orchidée Imperiale de Guerlain , que me ha reconciliado con la cosmética de lujo porque es una de las mejores antiaging global que he probado en mi vida.

orchidee imperiale guerlain

¿Y qué pasa a las 48 horas? Ni el sérum ni la crema impiden que una se ponga coloradita. Un sonrosado discreto que puede pasar por el que se adquiere después de un día en la playa o esquiando, que se matiza divinamente con cualquier BB o CC (creams, claro) que se precie. Lo malo es cuando comienza el pelado porque las pielecillas son evidentes y, lo que es peor, una tentación para los dedos porque es muy complicado no caer en el pecado de tirar de ellas con fruición. Es una reacción de lo más humana. Y es aquí el momento en que tienes que sacar el sérum del bolso y aplicártelo. Al cuarto día, yo me hice una exfoliación casera ligerísima con el Exfoliante Facial de Kenzoki para dejar de despellejarme a mí misma. ¿Los resultados? En 8 días, el tono gris de mi faz se ha trocado en blanquito y mucho más luminoso. Se me han cerrado los poritos de mis partes más grasas, las intrusas cromáticas son mucho menos cantarinas, las arrugas de fatiga han decidido descansar una temporada y, sobre todo, tengo un  “Touch” facial suave, suave. Creo que en unos meses, de cara al verano, me haré otro para prepararme para y protegerme frente al sol. Eso sí, los nuevos peelings no tienen la temporalidad de los de antaño, pero siempre es mejor hacérselos durante los meses en los que los rayos solares son más amables. Y, en cualquier caso, usar siempre protección solar tras ellos. Los precios de los nanopeelings médicos son muy variables, en función de los principios activos que lleven; oscilan entre los 150 y los 300€.

exfoliante facial kenzoki

Si el presupuesto no alcanza, siempre se puede recurrir a los denominados Home Peeling Systems, curas que proponen diferentes concentraciones de ácidos y otros principios activos calmantes y regenerantes. Uno de los más cómodos y novedosos es el Age Lab de Sensilis. Un programa de tres mascarillas de aplicación semanal, que va aumentado la dosis de alfahidroxiácidos en cada una de sus monodosis. Es muy cómodo porque no hay más que impregnar la mascarilla de viscosa con el preparado exfoliante y superponerla sobre la piel limpia durante 5 minutos. Cuesta 65€, en farmacias. Eso sí, estos peelings domiciliarios son solo para pieles sanas. Si la piel te inspira alguna duda, mejor recurrir al médico.

Age Lab de Sensilis

1 Comment

  • Inés
    Posted 29 January, 2014 13:07 0Likes

    Quedaras maravillosa!

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