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A perro calvo…, por Juan Luis Cano

Por el 19 enero, 2018

Photo by Marco D'Emilia on Unsplash

Mira, voy a hacer un estudio a ver si los calvos se mueren de infarto” ¿A alguien se le puede ocurrir esto? Pues sí. Y un grupo de científicos que investigan cosas del corazón y de la alopecia se pusieron manos a la obra y han presentado su informe en la sexagésimo novena (una persona menos culta que yo habría escrito 69 y a tomar por culo) Conferencia anual de la Sociedad Cardiológica de la India. Hicieron el estudio sobre un grupo de calvos y canosos de 790 personas menores de cuarenta años y otras 1270 de la misma edad, pero que no presentaban ni canas ni eran calvorotas. Les hicieron mil perrerías: electrocardiogramas, ecocardiogramas, angiografías coronarias, análisis de sangre, les tomaron la tensión, les miraron a ver si tenían las lengua sucia, que eso es síntoma de que estás un poco “empachao” y además si te ponen sobre la lengua el palo ese que es plano da una grima que te cagas, porque la madera en la boca es muy de dar grima… Bueno, el caso es que llegaron a la conclusión de que si eres calvo o canoso antes de los 40 tacos tienes un riesgo tremendo de que te dé un churruflús en el corazón. Y digo yo ¿Y si te tiñes? Y me pregunto también ¿Y el fumar, comer grasaza y bollos y estar todo el día tumbado viendo la tele, puede influir en el riesgo de infarto más que no tener pelo?

hombre pelo

Pues bien, según estos investigadores, capitaneados por el doctor Dhammdeep Humane del Instituto Metha de Cardiología e Investigación de la ONU. No. O sea que no es que te vayas a morir de un jamacuco por ser calvo o tener el pelo blanco, sino que eso son síntomas inequívocos de que tu corazón no es precisamente el de un superhéroe. De hecho, están convencidos de que factores de riesgo como el tabaquismo, la hipertensión arterial, la arteriopatía coronaria prematura, los antecedentes familiares, la obesidad y el tener cara de Bulldog si bien también se consideraron predictores de la aparición de los problemas de corazón, influían menos que la calvicie común o la presencia prematura de canas.

  • ¿Sabes que a Marcelino le ha dado un infarto?
  • Pues no me lo explico, con el pelazo que tenía.
  • Pues ya ves. No somos nada.

Desde luego los científicos lo que no sé si han tenido en cuenta es el susto que te llevas para el cuerpo cada vez que sales de la ducha, te peinas y compruebas que el lavabo se llena de pelos. Eso sí que debe de ser un factor de riesgo, que se te pone el corazón en un puño y eso es día tras día. Al final la conclusión que uno saca de esto es que ser calvo no mola, pero que además eso te lleve al hoyo… Es que a perro calvo todo son pulgas.

Juan Luis Cano

Acerca de Juan Luis Cano

Periodista, escritor y la mitad de Gomaespuma. @juanluiscano.

Un comentario

  1. angeles

    23 enero, 2018 at 12:21

    Nunca lo había oído, otra moda mas, con la de calvos interesantes que hay ….

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