LECCIÓN 78: TOYS R (NOT) US

Por el 2 enero, 2013
Echándole un vistazo a los catálogos de juguetes que en estas fechas tan señaladas se adjuntan con toda publicación que se precie, uno se da cuenta de que los hombres tenemos perdida la batalla cosmética incluso antes de empezar a andar. Ya desde bien pequeñas, a las niñas se les concede la posibilidad de acceder a todos los secretos del styling capilar, conocen los trucos para conseguir un makeup de fantasía o cómo realizar una manicura en acabado purpurina que no puede estar más in en el patio del colegio. 
En cambio, los niños encontrarán bajo el abeto navideño unos walkie-talkies de Tadeo Jones, un dinosaurio a la espera de ser desenterrado, un Transformer mal encarado, el infalible Scalextric, el clásico Fuerte Comansi y una suerte de aparatos varios, ora teledirigidos ora a radiocontrol. Pero ni rastro del universo beauty. Y claro, cuando estos niños de hoy sean los adolescentes del mañana, harán gala de la misma falta de cultura cosmética que sus padres. Porque, pongámonos serios, estas cosas de la belleza, como los idiomas, hay que enseñarlos desde la cuna que es cuando uno fija correctamente los conceptos. 
Mientras ellas empiezan a apasionarse por la beauty en el instituto de belleza o el estudio de peluquería de las Monster High, ellos disparan armas láser contra todo bicho viviente o no. Así, la Nancy, que viene con su maletín de peinados, compite en pelazo con la Barbie y su Pelu Color y Diseño. Y ésta a su vez no comparte su caja de cosmética de cuatro pisos con la Bratz, que anda entretenida con su set de maquillaje. El estudio de mechas y rizador 3 en 1, el bolso-pinta-labios-gloss o la peluquería color mágico de Polly Pocket asentarán las bases de las que serán, sin duda, futuras beautywarriors. Y es que las opciones para ellas son interminables.
Si una niña pidiese todos los juguetes relacionados con el mundo de la belleza, en lugar de la carta a los Reyes Magos tendría que enviarles un USB con 200 gigas de capacidad. Así que desde aquí hago un encarecido llamamiento a las Bandai, Hasbro, Bizak, Mattel, Playmobil, Giochi Preziosi, Fischer-Price, Borrás, Feber y demás jugueteras para que pongan en marcha una campaña de discriminación positiva en materia de cosmética masculina para que el año próximo los niños de todo el mundo que se hayan portado bien puedan pedir a los Melchor, Gaspar y Baltasar la Barbería Vintage con todos sus complementos (aftershave de Flöyd included), el Gimnasio Six Pack con tres cabinas para depilación láser, el Centro de Estética Masculina I’m like a cheese y su aparatología de última generación, el libro gigante para colorear Charlie y su tableta de chocolate, el Laboratorio de fragancias de Dexter con el que crear perfumes únicos y que viene con extra de bergamota o el Kit de dignidad capilar para disimular el cartón y las entradas (de 20 a 99 años). 
Solo con iniciativas de este tipo, los niños irán viendo los cosméticos como algo normal y los incorporarán a su vida de forma natural según vayan quemando etapas. Eso sí, en 2013 tendremos que conformarnos con Ken y su barba mágica, que incluye los accesorios de afeitado y cuya barba aparece o desaparece según se le humedezca el rostro con agua fría o templada. Y así, sinceramente, no vamos bien.
John Queras

Acerca de John Queras

Es el encargado de probar la cosmética, los perfumes y los tratamientos masculinos.

8 Comments

  1. Envuelta en crema

    2 enero, 2013 at 11:23

    Me ha llamado mucho la atención el blog. Te sigo :-)
    http://www.envueltaencrema.blogspot.com.es/

  2. LunaFuego

    2 enero, 2013 at 11:23

    pues tienes razón. Cuando ponías los nombres de los juegos para chicos no podia pensar más que en "es sexista", pero la verdad es que tienes razón. Los niños imitan, y los juegos son eso, imitación de la realidad.
    Besitos y feliz año

  3. Anonymous

    2 enero, 2013 at 11:23

    Un post muy inteligente y lleno de razón. En el fondo las cosas continúan igual que en el pasado, por mucho que nos demos de modernos.
    LoverBoutique
    http://loverboutique.net

  4. Anonymous

    2 enero, 2013 at 11:23

    Me ha encantado el post, tienes mucha razon, a dia de hoy soy estticista y en mayor parte, la culpa es de mis querias Barbies

  5. Ines Rocha

    3 enero, 2013 at 11:23

    Es cierto todo lo ue dices,la infancia marca mucho !!!

  6. Anonymous

    4 enero, 2013 at 11:23

    Genial texto a la par que divertido

  7. Anonymous

    4 enero, 2013 at 11:23

    Genial y lleno de razón, muy bien escrito

  8. Mónica

    4 enero, 2013 at 11:23

    Muy bueno….pero te aseguro que mi hijo no pediría nada de eso;si le regalan ropa o colonia es un disgusto!

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