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A LAS PUERTAS DEL FIN DEL MUNDO

Por el 27 diciembre, 2011
Sinceramente, no he visto la superproducción catastrofista “2012”, esa peli que augura el fin de los tiempos, porque a mí eso de que me digan que “se finí”, “caput”, “se acabó”, nunca me gustó. Si los mayas o aztecas, porque no sé muy bien cuál de los adivinos de estas culturas precolombinas nos vaticinaron hace siglos un año de mierda al interpretar sus oráculos y decidieron que el 2012 es el último año que nos queda sobre el planeta, yo no me amedrento. De eso nada, que seguiré resistiendo, aunque eso sí, tomando precauciones porque no vaya a ser que los gurús de la época tuvieran razón y a los terrícolas nos queden dos telediarios que disfrutar. Así que he decidido aprovechar los últimos suspiros del 2011 a tope, que nunca se sabe. 
Lo primero que he hecho ha sido obligar a mi novio a abrir unas cuantas botellas de Vega Sicilia que tenía en su bodega guardadas desde el 85 del siglo pasado. “José Mari, le he dicho, si esto se acaba, que nos pille con el puntito, brindando con un vinillo que no vamos a dejar que lo gocen las cucarachas”, que al parecer son las únicas que van a sobrevivir a tanta hecatombe anunciada. No, un Vega Sicilia del 85 se merece toda una ceremonia vitivinícola, brindando con retoños propios y sobrinos ajenos, que aun siendo unos yogurines veinteañeros, ya tienen edad de saber que un Vega Sicilia es un tinto de los de renombre, que no lo van a volver a catar en su vida y menos de esa añada privilegiada. Si hay que terminar, que sea con el buen sabor de uno de los mejores caldos que he degustado en mi existencia. Sí, mi novio ha abierto en los últimos días cuatro de sus preciadas botellas en mi presencia. 
Pero el beber no lo es todo, así que si hay que ir terminando, unas últimas cenas no están demás. La primera, con mis colegas del blog, de esas que confraternizas y te lo cuentas todo aunque acabas por no enterarte de nada porque los vapores etílicos y el ruido del copeo supera las voces del más pintado, incluso la mía, la de Juan Luis, la de Geni y la de John, que por cierto cada día está más guapetón. Sí, añadiendo a Clara Buedo (flamante directora de belleza del Harper’s Bazaar) y a Susana Arribas (una riojana que eleva las relaciones públicas a la categoría de relaciones humanas y es la jefaza de comunicación de Yves Saint Laurent, entre otras muchas encomiendas), nos fuimos de parranda navideña. Nos lo pasamos “pirata” (que diría el gomaespumino en sus tiempos) y además ideamos un plan para montar un proyecto solidario del que la directora, editora y la mandamás de Belleza en Vena dará buena cuenta en su debido momento. El único punto negro de la velada fueron los 23 euros que nos quitaron por cada copa que pedimos, ingenuamente, en Castellana 8, local atestado de gente, que si uno se pone a echar cuentas debe hacer cajas de trillones de euros por noche (y luego dicen que hay crisis). Bueno ese, y el resacón que me ha durado casi 2 días (¿me servirían garrafón en tan elegantísimo lugar?). 
La segunda cena, me la voy a proporcionar con mis amiguitas del cole, con las que llevo anudando lazos de amistad desde hace 46 años (éramos bebés cuando coincidimos en Montealto), prometo no ir a Castellana 8, no vaya a ser que me ataque de nuevo el resacón y no tenga yo poderío para irme a Portugal a recibir este mal augurado 2012 con la mejor de las sonrisas, para brindar dos veces por el bisiesto que nos llega; la primera cuando en el reloj de la Puerta del Sol suenen los cuartos y las 12 campanadas; la segunda, cuando en a Pousada de Setúbal, una hora más tarde, nos entreguemos al oporto, las pasas (en el país vecino se toman una docena de pasas, que son más tragaderas que las uvas), los matasuegras, las serpentinas y los fados agarrados. Bebidita y cenadita, no me quería ir yo de este mundo, aunque sea por imperativo maya o azteca (que persisto en la duda), sin tener una conversación íntima, de esas en las que te haces confesiones muy profundas, con mi hija Candela
Así que también he hecho hueco en mi ajetreada existencia prehecatombe para pasarme por Solana&Rojano (C/ Serrano, 56. Madrid) y disfrutar de una tarde estética-confesional, que en el centro han bautizado como “Confesiones Madre-Hija”. Un lujo que aconsejo a todas las que tengáis retoñas en edad de merecer. Se trata de ir a la pelu del brazo, de que te laven el pelo mientras te masajean el cuero cabelludo, te costumicen un tratamiento capilar con olor a pastelería de la buena, te peinen y te hagan la manicura, todo con primor, todo, mientras tu hija te cuenta lo de su novio y tú a ella lo del tuyo, o lo de su padre, o lo de menganita que se ha liado con fulanita, o cualquier intimidad para la que la convivencia casera no encuentra tiempo. Pilar y Olga, que así se llaman las dueñas de este precioso salón, son dos mujeres de esas que no creo yo que el 2012 se las lleve por delante. Es más, estoy convencida de que si el augurio precolombino se cumple, sobreviviremos las cucarachas, ellas dos y yo, que es difícil que me lleven por delante. 
Otra de las sugerencias que me ha encantado es la que llaman “Princesas”, se trata de celebrar el cumple con las amiguitas (a partir de 10 años) en el salón de peluquería. Cierran el local, les acicalan el cabello, les dan un toque de maquillaje y las hacen la manicura, además de montar la merendola y preparar la tarta y las velitas. Sin duda un “cumpleaños feliz” que ni la agasajada ni las invitadas, olvidarán en la vida. (Sale por 40 euros persona). Y mientras, la madre, de shopping por la zona, que aunque sea solo para mirar, hay mucha tienda noble en la que educar el gusto. Y voy terminando con mis actividades pre fin del mundo. Desde aquí, desear que los gurús indios precolombinos se colaran de cabo a rabo y que lo que de verdad nos venga en el 2012 sea el fin de esta sangría de los mercados que llaman crisis, que haya más pan y menos chorizos y que en los momentos más crudos siempre tengamos un hombro en el que reposar las penas… Ah, y para que el año no me pille con el paso cambiado, he decidido quitarme la máscara, pero eso es una historia para el 2012.
Itziar Salcedo

Acerca de Itziar Salcedo

Una de las especialistas de belleza más veteranas de nuestro país. @itziarsalcedo

4 Comments

  1. John Queras

    John Queras

    27 diciembre, 2011 at 09:51

    Qué buen gusto has tenido siempre tú con los tíos.

  2. la suite

    27 diciembre, 2011 at 16:17

    unos planes geniles,sobretodo el del centro de belleza

    Besotes suiteros

  3. Welzen

    27 diciembre, 2011 at 23:37

    Se ve que te lo has pasado muy bien.

  4. Katia Rocha

    28 diciembre, 2011 at 18:11

    Bueníiisimo el post, muy ocurrente. Envidia me da el plan de la cena navideña!!! Mneos lo del las copas a 23€…

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