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TÓCAME OTRA VEZ, MELANIE, por ENMA DE SCARADA

Por el 19 abril, 2010


Soy una friki de los masajes. Me encanta que me sobeteen de abajo arriba y de arriba abajo. Recibo la danza de unas buenas manos por mi cuerpo, mi rostro y mi cabello con auténtica devoción. No me importa el apellido que le pongan a los movimientos que ejerzan sobre mis músculos: tailandés, linfático, sueco, chino….Yo sucumbo a cualquier son que me ayude a relajarme, descontracturarme o rellenar los depósitos de energía. Vamos, que soy una mujer fácil sobre una camilla. Sin embargo, no por entregada, dejo de ser exigente. Al contrario, no hay nada que me mosquee más que un masaje, se apellide como se apellide, mal dado.
Y creedme que he recibido unos cuantos, sobre todo en SPAS de lujo, donde te cobran una pasta por mucha parafernalia y poca profesionalidad. ¿Un ejemplo? Te ponen cuatro piedras basálticas en la espalda, dos velitas aromáticas y una música chillout para crear ambiente en la cabina, te cuentan que es un masaje relajante aplicado con técnicas de digitopuntura y cuando sales por la puerta interiormente murmuras ¿ésto es todo?….Vaya caca, con los 60 euros que me han cobrado, casi me relajo más dándome un homenaje gastronómico con mis amigos frente unas cañas y unas racioncitas de gambas o una tabla de ibéricos.
Sin embargo, también tengo la suerte de recibir masajes fastuosos, de esos que te convierten en devota del sobeteo. El último, el Bio-Energético Chakras de Aveda. El encuentro entre el Nirvana y yo se produjo en Art Lab (Pº del rey, 26. Madrid. Tel. 917 586 878 o www.artlabmad.com).
Inspirado en la medicina tradicional ayurvédica, la que practican en la India, sus efectos van mucho más allá de los beneficios físicos o mentales. Tocan el alma. Sí, como lo lees. La tradición ayurveda afirma que el cuerpo humano está recorrido por meridianos energéticos, que a su vez están supeditados a la acción de siete puntos neurálgicos, los chakras. Cada uno de estos puntos energéticos rige ciertas características físicas, espirituales y emocionales y son el punto en el que se encuentran el cuerpo y la mente. Según los hindúes, si uno de estos chakras está bloqueado, aparece el desequilibrio y con él las enfermedades orgánicas y los trastornos emocionales. Y tras la introducción, al grano.
Llegué al Art Lab a eso del mediodía –por cierto, que se trata del primer booking salón de España, algo así como un centro en el que los mismos peluqueros, estilistas y maquilladores que ponen guapos a los famosos del cine, la moda o el espectáculo, hacen virguerías con el personal normal y corriente con las mismas atenciones y mimos que a las celebrities-. De los nervios, tras chuparme uno de esos atascos de hora y media para recorrer 200 metros que los madrileños sufrimos con paciencia de santos. Allí estaba Melanie – formadora de los equipos de terapeutas que trabajan para Aveda en España- la terapeuta que me iba a poner en la órbita bioenergética. ¿Un té? Pues, sí. Me mira, la miro. Comienza la conversación y tras cinco minutos de escaneo mutuo, me suelta: “vas a resultarme fácil de equilibrar, estás muy predispuesta. Ahí dentro no vamos a hablar, quiero que te entregues”. Entregada entré en cabina. Tras elegir, sin pensar, tres cartas con inscripciones como “Amor”, “Experiencia”, “Verdad”, “Sabiduría”, “Armonía”; rellenar un cuestionario sobre como siento mi piel y cómo está mi cuerpo…; me desnudo, porque los masajes es mejor recibirlos en cueros digan lo que digan los pudorosos o los que hacen siatshu. Me tumbo bocabajo y con los ojos cerrados, Melanie me da a oler tres fragancias –mezcla cada una de ellas de varios aceites esenciales- “¿Con cuál te quedas?”. Elijo la tercera porque me llega hasta los alveolos pulmonares con más fuerza que las dos primeras. ¡Comienza la fiesta! Primero toallitas calientes sobre la espalda, después unas manos cálidas envueltas en la esencia que había escogido, después movimientos con las manos que suben y bajan por mi espalda, luego….Luego me dejo llevar y sólo regreso de la gloria cuando oigo mi propio ronquidito y Melanie me pide que me ponga boca arriba. Del ronquidito, en instantes, paso al ronquido más placentero. Estoy en uno de esos estadios en los que uno flota, en los que se siente y no se padece, en los que 30 minutos pasan en un segundo. Las manos de Melanie trabajan mis pies, mi abdomen, mi cuello, mis trapecios, mi cabeza…. ¡Ay, qué gustito, qué bien se está en estado Alfa! Y de repente, siento que todo se acaba. Me dan ganas de no levantarme de la camilla en la vida. No me meten prisa para que lo haga, pero una sabe que hay que volver a poner los pies en la Tierra. Me tomo mi tiempo para el retorno de mi viaje. Cuando salgo, me ha cambiado la cara y en los pies tengo alas. Melanie me da su veredicto: “eres muy emocional, tiendes a bloquear tu chakra sexual y despilfarras mucha de tu energía por ese motivo. Tu color es el naranja, tu elemento el agua…” Me cuenta muchas otras cosas que me dejan perpleja – intimidades que no vienen al caso- y me da un botecito con una mezcla de aceites esenciales. “Úsalo siempre que notes que tus energías flaquean y, sobre todo, cuando tengas la menstruación”. ¿Cómo? “Deja que tu intuición te guíe, aplícalo sobre las zonas que te pida el cuerpo”. Llevo usándolo unos días y su esencia consigue sacarme de mis letargos y entresijos emocionales con una eficacia que pasma. No es magia. Es bioenergética ayurveda bien hecha, una terapia que engancha, ayuda y no tiene contraindicaciones si las manos y el espíritu de quien la practica están bien entrenados y predispuestos. ¡Melanie, tócame otra vez, por favor!

Itziar Salcedo

Acerca de Itziar Salcedo

Una de las especialistas de belleza más veteranas de nuestro país. @itziarsalcedo

6 Comments

  1. patrizana

    19 abril, 2010 at 12:15

    A mi me encantan tambien los msajes, vamos que casi voy a las pelus dependiendo de los masajes que den, me teletransportan … me encantan.
    Emma tengo intencion de ir a ART lab a peluqueria, hasta ahora voy a Lorena Morlote, pero desde que se fue uno de sus peluqueros para mi el mejor, estoy un poco descontenta. Me puedes recomendar Art LAb o alguna otra?? Gracias y un beso. Os leo siempre

  2. Andrea Cuesta

    19 abril, 2010 at 13:34

    Guau! Suena fantástico la verdad!!

  3. Laia

    19 abril, 2010 at 16:31

    Sólo con leer la entrada ya me he relajado…

  4. Enma de Scarada

    19 abril, 2010 at 19:58

    Hola Patrizana, sí te puedo recomendar Art Lab, el salón está muy bien y tienen muy buenos estilistas. No sé como van de precios, pero no creo que sea más caro que Lorena Morlote. También lo hacen muy bien y a muy buen precio en R'Difusión, concretamente en el salón de Serrano 58 hay un estilista que es fantástico cortando el pelo. Se llama Juan Carlos Fano y los precios son más que razonables (tel. 915 771 653). Si lo que buscas es un buen color, nada mejor que Luis Miguel Vecina, de Camille Albane (Tel 914 47 5057), un crack. También son fantásticos en los salones Mirache, el único sitio que conozco que te masajean en cada uno de los espacios por los que pululas (mirache.es) están en Clara de Rey, 72.

  5. melanie

    19 abril, 2010 at 20:14

    Bueno me has hecho reir un rato leyendo este escrito fresco y divertido de mi trabajo…yo no habria hecho mejor…por eso tu escribes y yo masajeo.

    Un gusto encontrar gente que aunque con mucha experiencia y kilometros profesionales se abre a disfrutar abierto de mente.

    Me enkanto tu personalidad no cambies eres UNIKA¡¡¡

    besos

    melanie

    Tengo muchos clientes que vuelven a casa despues de una masaje y les dicen a sus mujeres…ella me toka mejor el kulo que tu…claro soy una profesional¡¡¡

  6. melanie

    19 abril, 2010 at 20:27

    Decir como referencia que un salon como ART LAB y un equipo como el que tienen favorece que todos nos sintamos como reyes con su trato absolutamente personalizado y exclusivo.

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